martes, 26 de marzo de 2013

La espera.




Estoy tumbado sobre la cama aguardando a que entres en la habitación.

Mi mirada te sigue mientras avanzas por delante de mí, sin tan siquiera mirarme.

Comienzas a desnudarte delante del espejo.

Me encanta ese momento que te quitas la ropa y comienza a asomar, tu blanca y aterciopelada piel.

Cuando te quedas en ropa interior, espero con ansiedad, el momento en el que te desprendes de ella, para poder ver tus exquisitos pechos y quedarme prendado de la hermosura de tu sexo.

Después de mirarte nuevamente al espejo, observas como estás siendo recorrida por mi mirada y sonríes pícaramente, al ver como trago saliva mientras me pierdo en tu desnudez.

Decides de improvisto, que todavía no es la hora de ponerse el pijama. Te colocas sobre mí y después de que tus grandes y profundos ojos azules, me desafíen con su mirada, los dos, nos fundimos en un apasionado beso que da comienzo a lujuriosas hostilidades. 

2 comentarios:

  1. Excelente, erotismo sutil en su más pura esencia... Bravo, Namor, bravo.

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  2. Muchas gracias mi buen amigo. Cuando uno está inspirado salen estas sutilezas eróticas para el gusto y deleite de las lectoras y lectores de este blog.
    Abrazos

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