lunes, 7 de diciembre de 2015

UN DIA DURO


x:

Hoy ha sido un día duro en el trabajo. Empiezo a sospechar que mi jefe me tiene manía porque me caen todos los marrones solo a mí. Me considero una persona muy trabajadora, soy el primero en llegar y de los últimos en salir y aun así, nunca tiene suficiente.

Hoy mismo he salido el último del trabajo mientras él, una vez más, se iba de cena con su secretaria. He cogido el coche, he puesto música, pero no he conseguido relajarme totalmente pues el cabreo era de los importantes.

He llegado a casa y la puerta estaba abierta. Supe que ella estaba allí. Me dirigí a la habitación y había comenzado la fiesta sin esperarme. Me iba a desnudar, pero me dijo que no lo hiciese, que le gustaba verme de traje y que quería que le hiciese eso que tanto que le gustaba.

Me puse de rodillas y mientras ella se acariciaba, yo lamía el elixir que su sexo desprendía. Sinceramente, no entiendo como a los “machos alfa” de mi gimnasio no le gusta hacer esto. Ellos se jactan de las mamadas que les hacen sus novias o las chicas que con las que han conseguido ligar alguna noche, y que por desgracia, han caído en sus garras. ¿Qué a ellos no les gusta “bajarse al pilón”? Menuda gilipollez.


En fin, mi jefe me tiene manía, pero su amante esposa, me adora.

2 comentarios:

  1. Tantos y tan exquisitos caminos en los que sentir… Hay quien es en todos los ámbitos de la vida, de ideas fijas y líneas rectas… Dónde haya curvas y recovecos por los que deslizarse y saborear cada ápice…pero bueno…al final el día no fue tan duro, más bien la noche… ;-)

    Un placer, Bsoss

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    1. Tu lo has dicho Ginebra, los hombres somos mucho de rectas y lo divertido viene en trazar esas curvas y perdernos explorando esos recovecos.
      Gracias por tus acertados comentarios. Tomo nota.

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