miércoles, 23 de marzo de 2016

FELIZ SAN VALENTIN ;)


El porqué de las cosas.




Todavía recuerdo la primera vez que la vi. Entré en la cafetería a donde solía ir habitualmente y ella ocupaba una de las mesas frente al gran ventanal del establecimiento. Mientras iba hacia mi lugar habitual, un rincón donde podía ojear sin ser molestado, los periódicos del día, observé la triste figura de aquella mujer. Parecía como si estuviese esperando a alguien que nunca llegaría a entrar por aquella puerta. Quizás un novio, que decidió abandonarla en una gris mañana del mes de febrero, dejándola sola delante de una humeante taza de café. ¿Quién sabe?, nunca se me ha dado bien averiguar el porqué de las cosas.

Me senté en mi rincón y rápidamente tenía un café con leche sobre mi mesa. Era uno de los privilegios por ser de los clientes habituales de primera hora de la mañana. Las camareras sabían de memoria lo que tomaba cada uno de nosotros, de aquellas personas que día tras día, visitábamos aquel remanso de paz antes de ponernos a trabajar en la gran urbe.

Pero allí estaba ella, lánguida y cabizbaja, sin apenas mover un solo músculo de su cuerpo. Yo la miraba con atención y veía más allá de ella, como pasaba la gente al otro lado del cristal, por si alguien se detenía al verla y era ese hombre por el que ella aguardaba. Entonces ella sonreiría al verlo, quizás él la quería demasiado y había decidido volver a su lado. Entraría, la abrazaría y después se fundirían en un largo beso…

Nadie se detuvo para mirarla. Los coches por la calle pasaban y se dirigían lentamente hacia el centro de la ciudad, y ni siquiera los transeúntes se daban cuenta de la figura que estaba sentada tristemente dentro de aquella cafetería.

Algo comenzó a removerse dentro de mí, no podía dejar que aquella mujer permaneciese por más tiempo en aquel estado. Me levantaría, iría hacia su mesa y le pediría amablemente sentarme con ella. Me presentaría y le contaría algo que la hiciese sonreír. Mis amigos dicen que soy simpático y que tengo don de gentes. Sí, haría eso… pero ¿y si llegaba a su lado y ella rechazaba mi compañía? Si prefería estar sola y no con un desconocido sentado junto a ella a su mesa.

Miro a las demás personas que hay en la cafetería y soy el único que la está observando. Los demás, o están leyendo los periódicos o charlando amistosamente sobre los temas de más actualidad. Pero la joven… la miro con bondad. ¿Es que nadie se da cuenta de la amargura que desprende su mirada?

Me levanto y me dirijo hacía ella. Me quedo a su lado un instante y ni siquiera se da cuenta de mi presencia. Carraspeo y le pido amablemente si me puedo sentar en su mesa. En ese instante, levanta su mirada hacia mí, me sonríe y me ofrece con un gesto, el otro asiento. Me acomodo en la otra silla y dejo mi café con leche abandonado en mi rincón.

Me sigue sonriendo y todo rastro de tristeza, desaparece de su rostro. Antes de decir yo nada, comienza a explicarme que estaba deseando que yo me acercase y me sentase en su mesa, que me veía todos los días a través de la gran cristalera mientras yo leía el periódico y que poco a poco, día tras día, se había ido enamorando de mí. Esa misma mañana, había decidido a entrar en la cafetería y sentarse junto al ventanal. Al verme entrar, bajó la cabeza tímidamente y comenzó a pensar en como podía hacer para llegar hasta mi mesa, decirme que sentía algo por mí y no parecer una desequilibrada mental.

Le sonreí y ella continuó haciéndolo también. En ese instante me di cuenta de que nunca se me ha dado bien, averiguar el porqué de las cosas.



4 comentarios:

  1. A veces el por qué no es tanto…como la historia en sí… Hay que dejarse llevar por los impulsos, y dejar de vez en cuando el razonamiento y las preguntas a un lado…

    Muy buen texto…te lleva y te atrapa…

    Mil Bsoss!! ;-)

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por tu acertado comentario ;) A mi el relato me fue atrapando hasta que al final di con el título apropiado para el texto y la foto. A que la chica se parece mucho a Kate Bekinsail?

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno, Namor, muy... romántico (Aunque eso no esté de moda, dicen) ;)

    PD: Y como "va lentín", llegó un mes después... XD
    PPD: Perdona el chiste malo, pero si no lo suelto, reviento... XD

    ResponderEliminar
  4. Jajajaja, muy bueno Vin, no espera menos de ti ;)

    ResponderEliminar